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Guia Práctica: Conducir en Rutas de Ripio

En la Patagonia Argentina es todavía frecuente encontrar caminos de ripio. Si bien en los últimos años se han asfaltado algunas rutas principales no es raro que para acceder a muchas atracciones turísticas sea necesario transitar por esta clase de caminos.

No importa cuanta experiencia y kilómetros manejados pueda usted tener sobre asfalto, conducir sobre ripio es totalmente diferente y requiere de precauciones y conocimientos adicionales.

Una ruta de ripio o consolidada es un camino al que se ha trabajado con maquinaria a fin de modificar el ángulo de su superficie y se ha agregado una o varias capas de material para endurecerlo y permitir de esta manera que su transitabilidad se extienda más allá del clima o la temporada.

En la Patagonia la mayoría de los caminos de ripio son realizados con material disponible en canteras locales, generalmente piedra redonda extraída de los lechos de los ríos.

Tenga en cuenta que la mayoría de los accidentes en caminos de ripio se producen en las curvas y en rutas en buen estado. La inexperiencia de muchos conductores los hace incrementar la velocidad más allá de lo recomendable. Lamentablemente los accidentes en rutas de ripio suelen ser graves y en muchos casos con consecuencias fatales.
 

Conduciendo en el ripio:


No hay una velocidad sugerida para manejar en rutas de ripio. Dependerá mucho de su habilidad, el tipo de vehículo que conduzca y el estado y tipo de camino en sí.

En algunos caminos podrá conducir a 80 km/h y doblar a 60 km/h sobre todo si su vehiculó es 4x4 o de tracción delantera, en otros no podrá superar los 25 km/h ya que su estado se lo impedirá. Maneje siempre a la defensiva y esperando lo peor.

Cuando cruce otro vehículo mantenga su derecha. Es frecuente que la estela de polvo que este dejó le impida ver el camino por algunos segundos, en ese caso reduzca la velocidad sin detenerse. Esto además disminuirá el riesgo de voladura de piedras y un posible choque como consecuencia de la pérdida de control.

Adelante un vehículo solo cuando pueda ver un gran tramo de camino adelante y no hay trafico cercano en sentido contrario. Todos los cálculos de distancia que usted suele realizar en un camino asfaltado no son validos para el ripio. No conviene acercarse al vehículo precedente para evitar voladura de piedras. Sobrepase otro vehículo manteniendo un espacio lateral  mayor al habitual.

Evite volantear en curvas y rectas, realice movimientos suaves y trate de utilizar lo menos posible el freno. Al acercarse una curva disminuya la velocidad dejando de acelerar y en su caso realizando una disminución de cambio.

En vehículos de tracción delantera es conveniente realizar una pequeña aceleración en las curvas para que las ruedas delanteras obtengan agarre adicional.

Si dispone de un vehículo 4x4 utilice la tracción total, ya que en caso de conducir en 4x2 solo tendrán tracción las ruedas traseras que son las más ineficientes para transitar en ripio.

Una camioneta 4x2 de tracción trasera puede obtener agarre adicional si se coloca un peso de 100kg a 200kg en su caja sobre las ruedas traseras.

Baje la velocidad ante los guardaganados, alcantarillas o puentes. Ante un cruce de caminos considere el espacio adicional que necesitará para frenar en caso de advertir la aproximación de otro vehículo.

Ante un reventón de un neumático no pise el freno, en su lugar utilice la caja de cambios o disminuya la velocidad desacelerando hasta detener completamente el vehículo.

En los tramos con pendientes descendentes, no corte el encendido. La dirección asistida de los sensores eléctricos y el sistema de frenos funcionan con el motor en marcha. Tampoco coloque el cambio en velocidad neutral.

 

Preparar su vehículo:


Presión de los neumáticos:

Bajar la presión de los neumáticos 3 o 5 libras puede reducir la vibración e incrementar el agarre. Sin embargo el mayor contacto con el suelo puede ocasionar roturas, mayor desgaste y mayor consumo de combustible. Por el contrario si se aumenta la presión de los mismos disminuye el consumo y en general las roturas son superficiales pero tenga en cuenta que el agarre disminuirá sensiblemente y notará un aumento de las vibraciones en el interior del habitáculo.

Rotura de parabrisas:

El parabrisas de nuestro vehículo esta expuesto a la voladura de piedras que se produce cuando dos vehículos se cruzan en un camino de ripio.

Esta voladura es producida cuando las cubiertas “muerden” piedras pequeñas, normalmente de forma oval  y aunque generalmente se realiza hacia los costados y parte posterior del vehículo en algunos casos  su dirección es frontal.

En la actualidad la mayoría de los vehículos cuentan con parabrisas realizados con cristal laminado que integra un componente plástico entre dos capas de vidrio.  Este tipo de parabrisas es sin duda el mejor para recorrer los caminos de ripio ya que es de mayor dureza y en caso de rotura mantiene la forma del mismo permitiendo continuar hasta la próxima ciudad.

Existen también parabrisas más antiguos fabricados con cristal templado que en caso de rotura se parten en pequeños pedazos de forma irregular para evitar cortes. Estos parabrisas no son adecuados para conducir sobre ripio.

De todos modos no es común la rotura del parabrisas, lejos quedaron los tiempos en los que era imposible transitar un camino en la Patagonia sin el pesado y antiestético “anti ripio” que consistía en una malla de alambre que se colocaba con tornillos en el frente del vehículo.

Chapones anti ripio y protectores de ópticas:

Muchos automóviles y la mayoría de las camionetas son equipados de fábrica con un chapón anti ripio de aluminio o hierro que se coloca en la parte inferior del vehículo con la finaliidad de proteger las partes sensibles del mismo. Es un buen recurso para transitar los caminos de ripio y recomendable en el caso de que no se posea.

Para el frente existen en el mercado protectores de tela sintética que son eficientes para el caso de voladura de piedras pequeñas. Con las ópticas poco se puede hacer ya que por ley deben estar a la vista y funcionando las 24 horas. Sin embargo en los últimos modelos de automóviles y utilitarios suelen construirse con policarbonato que tiene mayor resistencia al vidrio convencional.

Repuestos adicionales:


En la Patagonia y especialmente si el camino es largo es recomendable llevar un neumático armado adicional y una eslinga para el caso de que no se pueda proseguir viaje. Un bidon de combustible no es mala  idea, pero tenga en cuenta que se debe utilizar un recipiente aprobado para tal fin y que en algunas juridicciones su transporte se encuentra prohibido. Llevar otros repuestos o herramientas dependerá del estado de su vehículo y sus conocimientos de mecánica.

Prepararse usted mismo:


Conducir en ripio no es descansado y hasta puede ser penoso. Dependiendo de su vehículo las vibraciones y golpes (sobre todo en automóviles) suelen ser muy molestos. La tensión se acumulará con las horas y su espalda y cuello lo terminarán sintiendo.

Prepare su viaje con tiempo, trate de no conducir de noche y pare durante el recorrido las veces que su cuerpo lo requiera. Afortunadamente la Patagonia ofrece increíbles vistas que harán etas paradas muy agradables.